GANANCIA PATRONAL vs LA VIDA HUMANA
El sueño húmedo de la burguesía que dio el golpe genocida y de clase en 1976 fue retomado por Javier Milei: la reconfiguración salvaje del país a favor de un puñado que chupan la sangre de la clase trabajadora y los sectores medios.
El ataque en toda la línea contra las ya paupérrimas condiciones de vida del pueblo trabajador comenzó el día uno del gobierno, y continúa. Hoy les toca a la salud y educación públicas en particular. El veto al financiamiento universitario y el ahogo presupuestario de los hospitales nacionales tienen por objetivo avanzar sobre los restos de un "estado de bienestar" de otros tiempos. El traslado de los costos a las provincias y/o a las personas, más de fondo apunta a profundizar los negocios ya existentes en ambos terrenos, ofreciendo un suculento botín a las grandes empresas de salud y educación.
A les jóvenes que deciden estudiar -a pesar de la pauperización permanente de las profesiones- les impone la defensa en las calles de su derecho a la educación superior, sorteando los palos y los gases; y salarios de hambre para el personal docente y no docente. Los actuales jubilades nos muestran que el futuro es peor.
Si el consumo problemático de drogas, el suicidio y la ludopatía aumentan entre las juventudes, nos responden con el intento de cierre del Hospital Bonaparte y la autorización para que desde los 13 años jueguen a la timba en la bolsa de valores, transformando los padecimientos en otra oportunidad de negocios.
No es una particularidad argentina. La pandemia además de las 15 millones de muertes, entre otros muchos males, posibilitó un salto cualitativo en la pornográfica concentración de la riqueza en la que el 1% de los ricos tiene más que el 95% de la población mundial (Oxfam Intermon, informe set. 2024). Picaron en punta las tecnológicas, basadas en el desarrollo del conocimiento y de la ciencia, y por ende apropiándose del estudio y el trabajo de millones. Las guerras actuales y en curso son la otra cara de la moneda.
Ante un gobierno y un mundo, que sin pan ni circo, prometen terminar de liquidar las conquistas sociales arrancadas en más de un siglo, tenemos que unir fuerzas en defensa propia y huir de políticas posibilistas que nos trajeron hasta acá, que intentan emparchar un sistema que no tiene arreglo. Porque otro mundo es posible, a condición de enterrar la pesadilla capitalista.
LIGA SOCIALISTA REVOLUCIONARIA
Revolución Socialista o más barbarie capitalista
15/10/24