Una polémica en la vanguardia: PARTIDO DE LOS TRABAJADORES
El planteo de varias organizaciones que se reclaman del trotskismo acerca de que es necesario concretar un Partido de Trabajadores —encabezado por Santillán para unos; por el SEOM y la UOM de Río Grande para otros— es, en las condiciones concretas de la Argentina de hoy, la más pura de las abstracciones metafísicas que le escurre el bulto a la realidad.
El planteo de partido obrero o de los trabajadores como forma de elevar al proletariado hacia la independencia política de clase, se fundamenta cuando existe un tumultuoso proceso de organización sindical obrera y una falta de expresión política del mismo. Así sucedió en el proceso que dio origen al laborismo británico. En ese proceso de surgimiento masivo del CIO en EE.UU. es que lo planteó Trotsky en la década del treinta. De ese mismo proceso es que surgió el PT brasileño a fines de la década del setenta. Nada de eso está planteado hoy en la Argentina, a diferencia de hace tres décadas cuando Moreno o Posadas planteaban distintas variantes de partido obrero en pleno apogeo de la CGT y el vandorismo. Hoy la reedición del mismo planteo es una vulgar caricatura.
Dejemos de lado para próximas notas la inmensa confusión existente entre partido obrero de independencia de clase y partido revolucionario leninista, cuya construcción puede ser facilitada pero jamás sustituida por la existencia de un gran partido obrero en las condiciones concretas de dominio de los monopolios. O se transforma en revolucionario o en agente de la burguesía, al mejor estilo del laborismo británico. El ejemplo del PT brasileño es elocuente: su formación fue propuesta a Lula con objetivos opuestos por Moreno y por Cardoso (el electo presidente de Brasil).
Hoy en la Argentina no existen ninguna de las condiciones concretas que dieron nacimiento a un partido obrero de independencia de clase: ni existe un tumultuoso proceso de sindicalización de las masas ni una corriente obrera sindical políticamente independiente. En las condiciones concretas de la Argentina actual, el PT sólo se podría llegar a constituir sobre la base de un engaño a los trabajadores, donde aparecieran como independientes los dirigentes sindicales de los distintos partidos de izquierda, sean Santillán, Martínez u otros. En caso de concretarse —sindicalmente a escala microscópica— estaríamos en presencia de un bloque encubierto entre el PTP, el MAS u otra organización de izquierda. Esto simplemente sería hacerle trampas a los trabajadores y constituiría un colosal fraude.
Es completamente condenable exigirle a dirigentes sindicales pertenecientes a distintas fuerzas de izquierda que se "disfracen" de independientes para actuar en el papel que les tienen asignados los promotores del partido de los trabajadores.
Lo único posible, honesto y realista hoy es buscar un bloque político de las fuerzas de izquierda que integre a los compañeros independientes en un frente de independencia de clase que dé respuestas comunes cotidianas a la lucha de clases y que también se exprese electoralmente (lo que parece ser la principal preocupación de los promotores del supuesto PT). Si somos capaces de dar el único paso posible, real, hacia la independencia de clase realizable en las condiciones concretas de hoy, un Frente de Izquierda y de Trabajadores, podremos avanzar hacia una salida obrera y, en un marco amplio, dar saltos en la construcción del partido revolucionario. Insistir hoy en el P.T. es llevar a los trabajadores y a la vanguardia a un callejón sin salida.
JORGE GUIDOBONO
Bandera Roja N°13