La situación política en FRANCIA por LUTTE OUVRIÈRE

La situación francesa está marcada por el peso político de la extrema derecha de Agrupación Nacional (Rassemblement National, RN), ex-Frente Nacional.

Es, ante todo, el fruto podrido de la política llevada a cabo por la socialdemocracia en el gobierno en 1981, 1997 y 2012, que no ha sido una política al servicio de las clases populares, como pretendía, sino al servicio del gran capital. En 2012, François Hollande (Partido Socialista, PS) había sido elegido lanzando: “Mi enemigo es el mundo de las finanzas”. Pero una vez elegido, como era de esperar, sirvió... al mundo de las finanzas.

Durante años, la mayor parte de la ayuda financiera y de diversos subsidios ha ido a parar a banqueros y grandes industriales, los verdaderos líderes del país, mientras que los servicios públicos –salud, educación, transporte, vivienda, etc.– se ven privados del dinero necesario para funcionar. A esto hay que añadir numerosos ataques contra los trabajadores, desempleados, jubilados o inmigrantes, lo que alimenta la rabia de las clases populares que, por la desaparición de la conciencia política obrera, se expresa en parte en el voto a RN. Aquí encontramos el mecanismo del "salvador supremo", denunciado en el canto de La Internacional (1). Ayer, esta ilusión favorecía a la socialdemocracia, ahora beneficia a la extrema derecha.


Una crisis profunda del capitalismo

Este caos político es internacional. Le Pen es la contraparte de Trump, Bolsonaro, Orban, Meloni o Milei. Cuando la casa se incendia, algunos esperan salvarse lanzándose al vacío y votan por sus peores enemigos. En el fondo, está la profunda crisis del capitalismo, unida a una crisis climática y energética, y una inflación que está devorando los exiguos ingresos de las clases populares. La crisis es tan grave que la guerra reaparece como una posible consecuencia. Todas las grandes potencias están en proceso de rearme, un buen negocio para los traficantes de armas, pero no para las clases populares si mañana arrojamos a las hijas y a los hijos de los proletarios a los campos de batalla. Nosotros denunciamos esta amenaza. Por ahora, el mecanismo que conduce a una Tercera Guerra Mundial no está activado, pero quién sabe si, con los próximos acontecimientos, no concluiremos que la guerra en Ucrania fue el equivalente a la invasión de China por parte de Japón en 1937. En cualquier caso, si mañana estalla la guerra, defenderemos las orientaciones de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo: "El enemigo principal está en nuestro país"!


Una Francia ingobernable

En Francia, los resultados de las elecciones europeas indicaron un crecimiento de RN: más de 10 millones de votos. Este partido ha optado durante años por aparecer como un partido tradicional de derechas y, por lo tanto, al servicio de las grandes empresas a pesar de su demagogia hacia las pequeñas. A la política antiobrera de la socialdemocracia se ha sumado el odio a Macron y su gobierno, elegido como de centro-izquierda pero, de hecho, de derecha, dando promesas a RN, con un tono de desprecio hacia los más desfavorecidos.

Macron, que tiene una alta opinión de sí mismo, pensó que estaba haciendo un buen trabajo al disolver la Cámara de Diputados. Contaba con la división de las izquierdas y con la repulsión que aún provoca RN para fortalecer su mayoría, que se ha vuelto relativa en 2022. ¡Fracaso! Para mantener sus escaños como diputados, los partidos de izquierda que apenas el día anterior se habían insultado se unieron en el Nuevo Frente Popular (NPF), mientras que una fracción de la derecha se unió al RN. Al igual que en las elecciones europeas, los argumentos fueron de bajo vuelo. Los macronistas y la derecha metieron en la misma bolsa a RN y al movimiento de Mélenchon. El NFP, una versión reforzada de la Unión de la Izquierda, es denunciado como "extrema izquierda". También está la injerencia de la situación en Palestina con la mentira de moda: "¿Apoyás a los palestinos? Sos un ‘antisemita’ ".

Los resultados de la primera vuelta generaron temores sobre la llegada de un gobierno de Bardella, el joven dirigente propuesto por RN. Esa misma noche, Mélenchon llamó a un "frente republicano" en la segunda vuelta: los candidatos de izquierda y derecha que quedaron en tercer lugar no debían presentarse para eliminar al candidato de RN. Esto redujo un poco el número de diputados de RN (143 con sus aliados frente a los 87 de 2022), y permitió que los diputados de izquierdas fueran elegidos con votos de derecha, mientras que con los de izquierda fueron reelegidos la mayoría de los ministros de Macron. En la noche de la segunda vuelta, nos encontramos con tres bloques de tamaño similar (NFP-Macron-RN) que hacen ingobernable el país, prueba indirecta de que no hay nada que esperar de la vía parlamentaria. En la izquierda, que creció ligeramente, las internas hacen difícil ponerse de acuerdo sobre el nombre de un primer ministro [ver información de último momento al final]. Por el lado de Macron, buscan una alianza de gobierno que iría del PS a la derecha. Por el lado de RN hay decepción, pero la elección presidencial de 2027 está a su favor.

Entre los intelectuales de izquierda, los votantes de RN son demasiado rápidamente etiquetados como racistas y fascistas, pero no es el caso. En las fábricas, nuestros camaradas deben luchar contra las ilusiones de los votantes del NFP, que a menudo no saben nada de la política del Frente Popular en 1936, cuyos logros son producto de la huelga general con sus 9.000 fábricas ocupadas y no deben nada al gobierno de León Blum. También hay trabajadores que votaron a RN, a menudo ex votantes de izquierda, a veces incómodos con su voto. A ellos les decimos que atacar a los inmigrantes, el credo de RN, es dividir a los trabajadores en la lucha contra el patrón, y a algunos les llega. Pero una parte de los votantes de RN evitan discutir, con la ilusión fatal de que deben "probar con RN". El hecho es que, si el Frente Republicano ha sido capaz una vez más de apartar al RN del gobierno, todas las actitudes y compromisos de los políticos atraen nuevos votantes al RN

En cuanto a los grupos de extrema izquierda, el Partido Obrero Internacionalista (POI) lambertista y el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) mélenchonista se alinearon detrás del Nuevo Frente Popular. Poutou del NPA no fue elegido bajo esta etiqueta. El llamado «NPA revolucionario» presentó 79 candidatos e hizo que Lutte Ouvrière votara a otros. El PT, escindido del POI, ha presentado candidatos. 

Lutte Ouvrière hizo el esfuerzo militante de participar en las dos elecciones sucesivas, europeas y legislativas. En las legislativas presentamos 550 candidatos, incluso en las Antillas, en la isla de la Reunión y en Mayotte, un esfuerzo percibido por la prensa burguesa de las provincias, pero despreciado por la de París. Un logro humano porque tuvimos que entregar las boletas rápidamente, a veces por nuestros propios medios. 350.000 personas votaron por nosotros, lo cual es bastante bueno dadas las circunstancias. Los que lo han hecho y a los que conocemos se enorgullecen de haber escapado de lo que les parece un circo parlamentario que no sirve para nada a la clase obrera.

El hecho es que la despolitización y la desmoralización que caracterizaron a los círculos obreros y a los barrios populares se derivaron de la desaparición de los partidos obreros, socialistas o comunistas,convertidos en partidos al servicio de la burguesía. Para que los trabajadores recuperen la conciencia de clase perdida, se debe reconstruir un partido obrero comunista revolucionario (y una Internacional) que les dé a los trabajadores la fuerza y la voluntad para poner fin al capitalismo. Este es el sentido de nuestros esfuerzos.

Todos los políticos burgueses, desde Mélenchon hasta Le Pen, terminan sus discursos con un “¡Viva la República! ¡Viva Francia!”. Nosotros decimos: ¡Viva la clase obrera internacional! ¡Viva la revolución proletaria mundial! Esta es la única salida posible a la crisis que amenaza el destino de toda la humanidad como nunca antes.


ÚLTIMO MOMENTO (24/7/24)

Después de 16 días de dilaciones y rechazos recíprocos, los cuatro partidos del Nuevo Frente Popular acordaron la candidatura de Lucie Castets. Funcionaria de alto rango, a cargo de las finanzas del Ayuntamiento de París, orientada en la defensa de los servicios públicos y contra la evasión fiscal, el deporte favorito de los más ricos que privan así a la población de recursos esenciales. El anuncio tuvo lugar el 23 de julio, cuando el presidente Macron estaba en un canal de televisión e inmediatamente rechazó esta propuesta diciendo que se vería después de los Juegos Olímpicos, lo que demostró que no acepta su derrota y que a las instituciones no les faltan mecanismos para eludir los votos populares. Continuará...

Armonia Bordes y Jacques Fontenoy (Lutte Ouvrière)

(21/07/24)

1) En la versión en francés

2) alianza electoral entre el Partido Socialista (PS), el Movimiento de Radicales de Izquierda (MRG) y el Partido Comunista Francés (PCF) desde 1972 hasta 1977

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