50 años: MEMORIA Y MOVILIZACIÓN
Yo iba a cumplir veinte años cuando sobrevino la última dictadura militar en Argentina. Era militante en la juventud del PST (Partido Socialista de los Trabajadores) en la carrera de ingeniería de la UTN (Universidad Tecnológica Nacional).
Los
golpistas fueron militares formados en la Escuela de las Américas originaria de
Estados Unidos con subsedes ubicadas principalmente en Centroamérica donde se
impartían cursos sobre entrenamiento militar, violencia política e impunidad.
Argentina
fue el último país de la región en que este tipo de regímenes se hacen del
poder absoluto, antes fue la sangrienta dictadura pinochetista de Chile, Bordaberry
en Uruguay. Stroessner en Paraguay, Hugo Banzer en Bolivia, el general Geiser
en Brasil.
Estas
naciones integraron el llamado Plan Cóndor u Operación Cóndor, una campaña de
represión política y terrorismo de Estado llevada a cabo a partir de 1975 por las
dictaduras con el respaldo del gobierno de Estados Unidos que incluía
operaciones de inteligencia y el asesinato de opositores en el continente.
Esta
coordinación implicó, oficial y directamente, el seguimiento, vigilancia,
detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países, la violación y
desaparición o asesinato de personas consideradas por dichos regímenes como
«subversivas» al orden instaurado, o contrarias a su política o ideología.
Durante
este período de políticas neoliberales, el nivel de endeudamiento contraído por
las dictaduras militares aumentó como la violación a todo tipo de derechos
humanos.
“Por
separado no vamos a lograr nada, tenemos que juntarnos, vayamos a la plaza que
todos los desaparecidos son nuestros hijos” alentó Azucena Villaflor Madre de
Plaza de Mayo a principios de 1977. En diciembre de ese mismo año sería víctima
de los “vuelos de la muerte”.
Luego
en esos años el movimiento de Madres creció y creció mucho más. Las marchas
encabezadas por ellas ya habían llegado a Plaza de Mayo cuando el final de la
inmensa columna recién partía de Congreso. Fueron movilizaciones exigiendo
aparición con vida que recorrieron cada ciudad y pueblo de Argentina y el mundo
entero. Esas madres fueron el sector social más importante que derrotó a la
dictadura cívico militar.
Carlos Mertens